Empleados en asignación internacional: ¿cómo cuidar de su salud y bienestar durante la pandemia COVID-19?

 Empleados en asignación internacional: ¿cómo cuidar de su salud y bienestar durante la pandemia COVID-19?

88561281 – basic medicine elements to travel abroad, conceptual image

Digiqole ad

Hasta hace poco, nadie había oído hablar del COVID-19, y las pandemias eran, para muchos, algo propio del pasado. Ahora, esta enfermedad se ha extendido por todo el mundo, aproximadamente la mitad de la población se encuentra o ha estado bajo confinamiento, las economías se han detenido y la vida ha cambiado por completo. En esta crisis, todos hemos tenido que adaptarnos, desde empresas a empleados.

Las organizaciones se enfrentan al gran reto de continuar velando, en la distancia, por la salud y bienestar de sus empleados. Dentro de todo este proceso, es muy importante prestar especial atención a todos aquellos trabajadores desplazados a otros países. Ellos también forman parte del equipo, y por eso, es fundamental hacerlos sentir motivados y apreciados por la organización. Más aún teniendo en cuenta el momento en el que nos encontramos, donde mantener el contacto humano es especialmente relevante.

Para brindarles todo el apoyo necesario, será imprescindible conocer los retos a los que se están enfrentando y sus necesidades más urgentes. Todas las alarmas apuntan a la existencia de un fuerte sentimiento de miedo y frustración, a la dificultad de conciliar la vida personal y laboral en un contexto de confinamiento y, por último, un aumento de los niveles de estrés. Estos desafíos podrían llegar a agravar las consecuencias psicológicas de la crisis, por lo que las empresas deberán poner en práctica diversas medidas basadas en la comunicación constante, flexibilidad, comprensión, compromiso mutuo entre el empleado y el empleador, así como facilitar el acceso a servicios adicionales como la telemedicina.

Hablar es bueno: es clave mantener al equipo conectado durante el aislamiento

El miedo y la frustración son comunes en esta pandemia por una buena razón: el COVID-19 es un enemigo invisible que ha obligado a millones de personas a encerrarse en sus hogares. Muchos, si no la mayoría de nosotros, no estábamos acostumbrados a pasar solos o con nuestras familias las 24 horas del día los 7 días de la semana, trabajando desde casa.

Por esta razón, fomentar el contacto constante entre los empleados es una excelente manera para que mantengan la conexión durante el aislamiento, asegurarse de que están bien y atender sus necesidades. Hoy en día, tenemos la gran suerte de contar con muchas herramientas para hacerlo: aplicaciones como Zoom, Skype o WhatsApp siguen permitiendo mantener las conversaciones propias del descanso del café o hacerse bromas de oficina.

Además, hay que tener en cuenta que, probablemente, muchos de los empleados en asignación internacional se encuentran solos, especialmente si están lejos de su país de origen y no pueden regresar a casa. La distancia y la soledad son muy difíciles de sobrellevar, y especialmente si tienen padres mayores que puedan necesitar ayuda o atención. De este modo, este perfil de empleado necesitará una atención especial.

Ayudarles a que administren su tiempo

Confinamiento, cuarentena, semicuarentena, autoaislamiento… la terminología de la pandemia de COVID-19 es amplia, pero el significado es el mismo: quedarse en casa. Y, no nos engañemos, incluso encerrados, es necesario conciliar la vida personal y profesional. Así, es muy importante concienciar acerca de la importancia de terminar la jornada laboral a una hora específica, no trabajar día y noche de manera intermitente y dedicar tiempo a relajarse: un descanso adecuado es uno de los pilares de la salud y bienestar.

Del mismo modo, es necesario considerar que muchos empleados tienen cargas familiares que atender. Para superar este reto con éxito, se deberá trabajar estrechamente entre la empresa y el empleado, y diseñar un horario de trabajo que se adapte mejor a cada situación particular.

En una empresa global, la jornada estándar (de 9:00 a 18:00) pierde un poco de relevancia debido a las diferencias horarias, lo que puede convertirse en una ventaja durante una pandemia. Por ejemplo, es posible crear un horario de trabajo partido para que estos trabajadores puedan compartir las responsabilidades de cuidado infantil, pudiendo así cumplir con sus compromisos familiares, al tiempo que se mantienen productivos. La clave, en definitiva, es hacer que el equilibrio entre la vida laboral y personal sea sostenible, en particular para los empleados que ejercen también de cuidadores.

Ayudarles a gestionar su estrés, el último gran reto

El impacto de la pandemia puede ser mayor en los empleados en asignación internacional, al estar lejos de la familia, los amigos y el hogar. Por eso, el cuidado de su bienestar y salud emocional cumplen un papel primordial, especialmente cuando hablamos de prevenir el estrés.

No podemos olvidar que el aislamiento es una gran fuente de estrés. Es inevitable no pensar en situación actual o en cuándo podremos volver a la normalidad del trabajo, el hogar, la familia, los amigos u el tiempo libre, y recuperar nuestro día a día. Ante este reto, desde Cigna incidimos en la importancia de aprender a combatir el estrés a través de un PLAN, que consiste, como ya adelantan sus iniciales en: Periodo de tiempo para relajarse, Lugar para desconectar, Actividad para disfrutar y Nombre de una persona con la que hablar. Así de fácil.

La Telemedicina: servicio adicional que aporta valor

Por último, es fundamental abordar la telemedicina. Este tipo de soluciones se encuentran al alza, y después de varios años con un crecimiento relativamente lento, su uso ha aumentado rápidamente, especialmente en lo que se refiere a consultas médicas y psicológicas.

Por ello, ofrecer este servicio a los empleados en asignación internacional supone un enorme valor añadido para cuidar de su salud y bienestar, no solo durante la crisis sanitaria global, sino a largo plazo. Al poder acceder a herramientas que facilitan el acceso a atención sanitaria de calidad y asesoramiento en estilo de vida, los empleados adquieren un mayor control de su salud y cuentan con un apoyo esencial cuando así lo requieran. Además, en esta situación, se contribuye a aliviar a los sistemas de salud.

Una pandemia es una crisis global por definición. Ya sea en Europa, Asia, África o América, todos nos estamos enfrentando a numerosos desafíos y, en este sentido, las organizaciones juegan un papel primordial para cuidar la salud y bienestar de su plantilla. Se trata de un momento crucial para poner en valor el cuidado a los empleados, especialmente de aquellos que se encuentran en la otra punta del mundo. ¿Vamos a desaprovechar la oportunidad de estar ahí cuando más nos necesitan?

Artículo escrito por Dra. María Sánchez, e-Health Medical Manager Cigna España. 

Noticias Relacionadas...